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  • Mujeres de tinta
    Núm. 21 (2022)

    Señalado como uno de los intelectuales más importantes del momento actual, tanto por Mark Zuckerberg y Barack Obama como por el mismísimo Roberto Calasso, Yuval Noah Harari asegura en su libro más célebre, De animales a dioses / Breve historia de la humanidad, que aquello que diferenció y dio ventaja al Homo sapiens con respecto de los demás Homo y de otras especies fue la creación de ficciones: mitos, dioses, creencias, reglas sociales y culturales. De ese modo, “[c]ualquier cooperación humana a gran escala [...] está establecida sobre mitos comunes que sólo existen en la imaginación colectiva de la gente.” Pensemos, continúa Harari, en “lo difícil que habría sido crear estados, o iglesias, o sistemas legales si sólo pudiéramos hablar de cosas que realmente existen, como los ríos, árboles y leones.”

    Se trata de una “revolución cognitiva” que ha permitido a los sapiens “cambiar rápidamente su comportamiento y [...] transmitir nuevos comportamientos a las generaciones futuras sin necesidad de cambio genético o ambiental”, y todo a base de creer en ficciones. Esas transformaciones pueden sucederse rápidamente, por ejemplo, en una o dos décadas, en contraposición con los cambios biológicos, de evolución natural en términos darwinianos, que se dilatan a lo largo de miles de años –pero de cuyas leyes no estamos exentos los sapiens, y tal condición no hay que pasarla por alto–. Ficciones que no son mentiras –mentir es otra cosa–: dioses, espíritus, mitos, leyendas, fábulas, cuentos.

    Y con esta reflexión celebramos la ficción literaria invitando a ocho grandes escritoras de nuestro país a que nos dieran no sólo un cuento, sino el cuento que más les gustara de todos los que han escrito hasta la fecha. Esta característica, si no bastara con la excelencia probada de las autoras, convierte nuestra súbita antología en una pequeña joya para coleccionistas.

  • Rogelio Cuéllar
    Vol. 5 Núm. 16b (2020)

  • Rafael Tovar y de Teresa
    Vol. 4 Núm. 12b (2019)

    Bernardo de Chartres decía que nosotros somos como enanos que están a hombros de gigantes “de modo que podemos ver más lejos que ellos no tanto por nuestra estatura o agudeza visual, sino porque, al estar sobre sus hombros, estamos más altos que ellos”. Esta ayu-da, la de un hombre que se presta a poner su empeño en que otros suban y alcancen a ver “más lejos” es precisamente el esfuerzo que prestó a varias gene-raciones Rafael Tovar y de Teresa. Nuestro número doce de Inundación Castálida está dedicado a honrar su memoria, pues este año celebraría 65 de ofrecer su arte al mundo cultural.Pero ¿cuál podría ser ese arte? Tovar y de Tere-sa, fue novelista y ensayista, también diplomático  solistas o prima donnas; en cambio, Tovar y de Teresa pospuso sus habilidades como escritor, para apostar por la trascendencia civil, es decir, que no estando motivado por el éxito o el provecho perso- nal, y por puro respeto a las artes, se ofreció a abrir espacios, caminos, para que otros lucieran sus com-posiciones, sus novelas, su pintura. Estar atento a los acontecimientos y saber crear las circunstancias necesarias para guiar a los demás hacia un puerto fértil para todos, sólo lo pueden hacer los verdaderos grandes. En este momento, en el que el desdén es la norma, única meta, extrañamos más que nunca a Rafael Tovar y de Teresa, su don de gentes, su diplomacia, en el más alto sentido del ejercicio del término, habría podido conciliar y respetar tanto la necesidad política como la voluntad del artista. Su verdadera obra, mucho más difícil que ser un buen escritor o un connoisseur, fue ser un buen hombre. Y de ello dan prueba los textos reunidos aquí.

  • Sor Juana Inés de la Cruz
    Vol. 4 Núm. 9 (2019)

  • Portada del v. 2, n. 5 de Inundación Castálida

    Del Paso por la vida
    Vol. 3 Núm. 5 (2018)

    Con una firmeza que deja exhausto, León Bloy nos aseguró: ´No hay en la tierra un ser humano capaz de declarar quién es. Nadie sabe qué ha venido a hacer en este mundo, a qué corresponden sus actos, sus sentimientos, sus ideas, ni cuál es su nombre verdadero, su imperecedero Nombre en el registro de la Luz. La historia es un inmenso texto litúrgico, donde las iotas y los puntos no valen menos que los versículos o capítulos íntegros, pero la importancia de unos y de otros es indeterminable y está profundamente escondida´.

    Ante esta indeterminación de nuestros actos en el curso de la historia, los escritores han tendido una retícula que nos permite al menos declarar nuestra existencia y participación en esos actos, con el fin de no convertirnos en mero énfasis de la Nada. Entre nosotros, nadie como Fernando del Paso, para señalar nuestra pertenencia a las circunstancias de los vaivenes sociales e históricos de nuestro país.

  • Portada del v. 1, no. 1 de noviembre 2016 de la Revista Inundación Castálida

    Rulfo 100
    Vol. 1 Núm. 1 (2016)

    Las revistas en México tienen una larga tradición. Fueron y son germen de generaciones, lugares donde nacieron las ideas necesarias para transformar política y culturalmente a nuestro país.

    Invndación Castálida. Revista de la Universidad del Claustro de sor Juana surge con la vocación de ampliar una conversación doble: por un lado, puertas adentro, entre el Claustro y sus alumnos y docentes, hacerles saber todo lo que hace su universidad —de la edición de libros a la exhibición de artes plásticas; de la relación con otras universidades y cátedras dentro y fuera de México, al trabajo de difusión en museos e instituciones locales—; y por otro lado, puertas afuera, creando un diálogo con lo que pasa en el mundo tanto en las artes como en la academia, en la literatura como en los derechos humanos. Como a toda universidad, al Claustro de sor Juana le competen los temas sociales, morales, literarios y políticos, y no es ajena a lo que ocurre en el país y el mundo. Bajo un verso o título de una obra de sor Juana desarrollamos nuestro índice.

    En Tinta en alas de papel, agruparemos el cuerpo central de la revista, nuestro dossier dedicado a artistas, obras y conceptos que por aniversario o contigüidad intelectual con el Claustro nos resulten pertinentes. En este caso celebramos el centenario de Juan Rulfo, uno de los más grandes escritores universales. Y contamos con plumas como las de Mario Bellatin, Horacio Castellanos Moya y Cristina Rivera Garza —entre otros— quien acaba de recibir el Premio Excelencia en las Letras José Emilio Pacheco.

    Neptuno alegórico está dedicado a la creación —cuento y poesía— de aquellos autores relacionados con el Claustro, profesores y autores a los que hemos publicado, con un guiño a la crónica, tan necesaria en nuestros días, que estará dedicada al pasado y presente del primer cuadro de la Ciudad de México. Aquí cabe destacar un cuento de Ana García Bergua quien fue merecedora del Premio Bellas Artes de Narrativa Colima para Obra Publicada por su libro La tormenta hindú de donde sacamos el cuento “Lotería”.

    Diversa de mí misma es la sección que destacará las múltiples tareas de nuestra universidad: la edición, la colaboración con museos, las artes plásticas exhibidas dentro del Claustro, y un vistazo a lo que ocurre en el mundo académico y literario dentro y fuera de México. En este apartado hay espléndidos textos de José de la Colina y Carmen López-Portillo Romano, y una entrevista con Milan Kundera, quien no había accedido a entrevistas desde hace 20 años.

    De este modo, Invndación Castálida quiere ser un agente activo en la vida cultural del país, y como hicieran las grandes revistas de nuestra historia cultural, busca avivar con su presencia los esfuerzos por construir, desde la ideas, un México plural de paz y dignidad para todos.

  • Sabores y saberes
    Núm. 23 (2023)

    Cocinar es una forma de la inteligencia. Nuestra amada Sor Juana lo concebía en estos términos en su célebre Respuesta de la poetisa a la muy ilustre Sor Filotea de la Cruz:

    Pues ¿qué os pudiera contar, señora, de los secretos naturales que he descubierto estando guisando? Ver que un huevo se une y fríe en la manteca o aceite y, por contrario, se despedaza en el almíbar; ver que para que el azúcar se conserve fluida basta echarle una muy mínima parte de agua en que haya estado membrillo u otra fruta agria; ver que la yema y clara de un mismo huevo son tan contra-rias, que en los unos, que sirven para el azúcar, sirve cada una de por sí y juntos no. Por no cansaros con tales frialdades, que sólo refie o por daros entera noticia de mi natural y creo que os causará risa; pero, señora, ¿qué podemos saber las mujeres sino fil sofías de cocina? Bien dijo Lupercio Leonardo que bien se puede fil sofar y aderezar la cena. Y yo suelo decir viendo estas cosillas: si Aristóteles hubiera guisado, mucho más hubiera escrito.

    Y otra brillante monja poeta, Santa Teresa de Jesús, bien sabía de mantenerse atenta a las revelaciones del espíritu sin dejar de andar entre trastos y fogones, tal como da consejo en su Libro de las fundaciones:

    Pues ea, hijas mías, no haya desconsuelo; mas cuando la obediencia os trajere empleadas en cosas esteriores, entended que, si es en la cocina, entre los pucheros anda el Señor, ayudándoos en lo interior y esterior.

    Lo divino y lo profano se encuentran en la cocina... y en eso profano caben, como en jarrito, bien acomodadas disquisiciones sobre los procesos químicos y físicos que entrañan mezclas y cocciones, sabores, aromas, vistas y consistencias; y ya no digamos que en la olla en su punto borbotean la poesía y la filosofía —eso ya lo dijo la jerónima—, lo mismo que los requiebros, el humor y la picardía, y aun no pocas veces desde el comal candente ahúman a cocineros y comensales el escarnio, el mal gusto y la insolencia [...]

    Entremos de una buena vez en las páginas de Inundación Castálida, pero con ánimo glotón pues, como dice Alfonso Reyes en su poema “Oración (Estampa popular)”, ya nos perdonará San Pascual Bailón por haberlo hecho bailar toda la noche al calor de nuestro fogón, y si terminamos con dolor de barriga, bastará rezar:   Cocinero cocinero de ti nos vino este mal Arréglatelas ahora para hacernos perdonar.
  • José Agustín
    Vol. 5 Núm. 18 (2021)

    De muy pocos escritores puede decirse que su obra logra cerrar o abrir un proceso en la historia literaria de su país. Del mismo modo en que la narrativa de Juan Rulfo concluye —se podría estar tentando a escribir corona— la literatura de la Revolución, las primeras novelas de José Agustín dieron paso a una rápida e irreversible modernización de la literatura mexicana. Su obra es insoslayable, y por ello Inundación Castálida le dedica el presente número.

  • San Jerónimo: de convento a Universidad
    Vol. 5 Núm. 14 (2020)

    Octavio Paz escribió que “la historia de la cultura moderna de México comenzó el 1 de marzo de 1691 fecha de la carta de sor Juana Inés de la Cruz a un prelado defendiendo el derecho de las mujeres al saber y la libertad del escritor”. Que en este número recordemos los 325 años de la muerte de sor Juana Inés de la Cruz debido a una peste y que nosotros mismos nos encontremos en medio de una pandemia, no puede sino llevarnos a reflexionar sobre la importancia del saber y la libertad. La muerte de la monja jerónima no fue en vano, y los textos dedicados a estos 325 años de su ausencia, lo comprueban. Sara Poot Herrera, como si se tratara de una investigación detectivesca, detalla los pormenores de la muerte de la hermana Juana Inés. Margo Glantz nos cuenta cómo fue la fama de la Décima Musa, cómo era ser una celebridad en su época. Guillermo Schmidhuber hace un recuento, casi como los que hoy hacemos por el Coronavirus, de cómo se desarrolló la epidemia que arrancó la vida de sor Juana dentro del Convento de San Jerónimo. Antonio Cortijo Ocaña ejemplifica en la vida y la obra de la hermana De la Cruz, aquello en lo que consiste ser una humanista. Adriana González Mateos relata cómo Salvador Novo vio la figura de Sor Juana. Pablo Brescia nos descubre a la sor Juana que trabajaba por encargo y cobraba por ello. Olga Marta Peña Doria hace la genealogía femenina de sor Juana y nos cuenta sobre las mujeres en la familia de la Décima Musa. Oswaldo Estrada se adentra en las dedicatorias, tan importantes para la época, de los libros de Sor Juana. Y por último, tanto Marie-Cecile Bénassy-Berling como Yadira Munguía nos devuelven al momento fatídico de la muerte de Sor Juana.

    Uno de los sueños de la monja jerónima era asistir a la Universidad. Por eso, en la Carta Aténagorica, el texto al que se refiere Paz, insiste en el derecho de las mujeres al saber y a la libertad. Estaría contenta de saber que de sus cenizas se levantó una casa de conocimiento, donde las mujeres, como señala atinadamente uno de nuestros textos, han heredado la batuta. Inundación Castálida celebró los 40 años de la Universidad del Claustro de Sor Juana en 2019, coincidiendo con los 350 años de haber profesado como monja Jerónima la gran poeta novohispana. En ese momento, la revista publicó un primer número monográfico debido a esta especial circunstancia. Ahora, se publica un segundo número para conmemorar los 325 años de la muerte de la Décima Musa Mexicana, donde celebramos también el aniversario de los 40 años de nuestra Universidad.

  • Traducir la vida
    Vol. 4 Núm. 11a (2019)

    Ezra Pound aseguraba que “una gran época literaria es siempre una gran época de traducciones o viene después”. ¿Cuál será el efecto que tendrán en los lectores y los escritores contemporáneos las nuevas traducciones de Moby Dick, de A la busca del tiempo perdido —que ya desde el comienzo nos impone un título nuevo—, de Kazantzakis o Tolstói? Es muy pronto para saberlo, pero no para celebrarlo, este número de Inundación Castálida hace el elogio de un oficio poco reconocido, pero cuya influencia es insoslayable, estamos en sus manos, lo que desconocemos, el ruso o el griego, o nuestro inglés y francés no están a la altura de Proust o de Shakespeare, tenemos que confiar en el trabajo de la traducción, pues será la voz con la que recordaremos para siempre a estos autores.

  • Portada del v. 2, n. 8a de Inundación Castálida

    Margo Glantz
    Vol. 3 Núm. 8a (2018)

    Por tercera vez, Inundación Castálida va a la FIL de Guadalajara. La FIL ha sido nuestra madrina y nuestra casa, y a ella volvemos cada año para acompañarla en su viaje, ahora por Portugal.

    Así como se encuentra al borde del mar, la literatura portuguesa es la historia secular de una nación al borde del abismo. Su obra nunca ha sido complaciente, sus autores ´hombres y mujeres´ tienden a arriesgarlo todo para decir su verdad. De Camoes a Lobo Antunes, la literatura portuguesa vive en permanente lucha, sus autores nunca decepcionan, labran no una literatura sino una llaga, quien entra a Portugal a través de su literatura, ha de saber que llevará para siempre una hermosa cicatriz.

    Por otro lado, rendimos un homenaje a la escritora, la magnífica, la irreverente, la espléndida, la talentosa Margo Glantz a quien la Universidad del Claustro, le ha concedido la Presea Sor Juana por muchas razones, entre ellas porque Margo, es una de las mejores sorjuanistas de nuestro país, pocos como ella han ahondado tanto en la obra y la vida de nuestra monja; pero no sólo eso, Glantz forma parte de una generación que marcó con su obra el siglo XX mexicano: reunidos, con frecuencia, en la cafetería de su padre, Monsiváis, Sergio Pitol y José Emilio Pacheco mostraban que, literariamente, habíamos heredado el mundo y teníamos derecho participar en él. Su generación, entre ellos, el recientemente fallecido, Fernando del Paso, nos elevó, como quería Alfonso Reyes, a contemporáneos de todos los hombres.

    Agradecemos infinitamente el apoyo y las solidaridades que tuvimos para poder hacer este número. Gracias a Alina y Renata por las maravillosas fotos de Margo, a Inka Martí por sus invaluables consejos, a la doctora Sara Poot Herrera por su gran ayuda, a los queridos amigos de Margo por sus entrañables textos, a Pablo Raphael, Roberto Abuín y a Luis Alberto Ayala Blanco por todas las asesorías portuguesas sin las cuales este número no hubiera sido posible.

  • Portada del v. 2, n. 2  de Inundación Castálida - Elena Poniatowska

    Elena Poniatowska
    Vol. 2 Núm. 2 (2017)

    Este número de Inundación Castálida es una impresionante antología de grandes plumas mexicanas.

    Nuestro dossier central, Tinta en alas de papel, rinde un homenaje a la cronista más importante de nuestro país: Elena Poniatowska, con motivo de su cumpleaños número 85. Generosa y lúcida, su nombre basta para convocar a los más grandes nombres de la literatura mexicana: Octavio Paz, Carlos Fuentes, Carlos Monsiváis, Cristina Rivera Garza, José Emilio Pacheco, Margo Glantz, Jesusa Rodríguez, Juan José Reyes, Marta Lamas, Sara Poot Herrera, Raquel Serur, entre muchos otros, quienes analizan no sólo el enorme legado de su obra ´novela, cuento y crónica´ sino que resaltan una labor en la que no ha cejado a lo largo de los años: dar voz a los que no la tienen y poner en primerísimo lugar a las mujeres del arte, la revolución y el compromiso social.

    Siempre del lado de los más necesitados, Elena Poniatowska, como en la foto de Alan Flores, que se convirtió en la portada de nuestro número, vive de brazos abiertos a la vida, a los jóvenes, a la literatura, pero sobre todo al poder de la sociedad civil que ella ha ayudado a transformar: si en un siglo o dos, alguien quisiera entender la segunda mitad del siglo xx mexicano tendrá que leer a Elena Poniatowska.

    Es la propia Elena quien nos regala una semblanza autobiográfica con la que abre nuestro dossier; y ofrece uno de esos perfiles que la han convertido en una escritora de culto, esta vez sobre Juan Rulfo, de quien fue muy amiga.

    Se trata, pues, de un rendido homenaje a esa Elena resplandeciente, imperdible, valiente, luminosa, una figura imprescindible de la cultura mexicana.

  • De homenajes y generaciones
    Vol. 5 Núm. 20 (2022)

    Hace poco más de cuarenta mil años, los neandertales comenzaron a enterrar a sus muertos. En Catal Hüyük, Anatolia, uno de los asentamientos urbanos del neolítico mejor conservados, se descubrió que los cuerpos de los familiares fallecidos eran metidos en cestos o envueltos en esterillas y enterrados justo debajo de las habitaciones principales de sus casas.

    Desde luego, otras especies animales reaccionan ante la muerte de uno de sus semejantes, o de sus cuidadores o dueños en el caso de los animales domésticos. Como todo el mundo sabe, incluso la re-sienten. Sin embargo, se cree que uno de los rasgos que nos distinguen de los demás animales es que los humanos honramos a nuestros muertos con complejos rituales. Algunos investigadores atribuyen las honras fúnebres al surgimiento de la conciencia de la muerte, así como de las creencias religiosas. Sea de un modo o de otro, nunca hemos dejado de hacerlo desde entonces, y ya no sólo nos conmueve la muerte de uno de nuestros familiares y amigos, sino también lamentamos la de aquellos hombres y mujeres que nos han ayudado a entender nuestra condición, la de quienes han contribuido a nuestra formación en cualquiera de los aspectos de la vida aun cuando no los hayamos conocido en persona.

    Por ello, el presente número de Inundación Castálida está dedicado a aniversarios, algunos de los cuales conmemoramos el pasado 2021 y otros que están siéndolo en 2022. Y puesto que se trata de la vida y sus ciclos, no sólo celebramos acontecimientos dichosos sino también rendimos homenaje a quienes han partido.

  • Antonieta Rivas Mercado
    Vol. 5 Núm. 16a (2020)

    Hay por lo menos un par de modos de ser artista. Está el más visible: aquel de quienes trabajan su obra y no sólo buscan ser originales, rompedores de las tradiciones y los cánones, sino además quieren sobresalir —en ciertos casos a toda costa, por encima de todo y aun pasando por encima de alguien, o de todos—. De estos últimos hay quienes, además de amonedar su obra, hacen lo posible por hacer brillar su nombre, convertirse, primero, en referente, y luego, en un adjetivo: kafkiano, picassiano, borgiano —aunque ni en Kafka ni en Borges, de haberla tenido, su “idea de gloria” estribaba precisamente en amonedar su creación y convertir su apellido en marca registrada—. También está el modo de quienes suelen ser menos visibles, menos ostentosos, acaso más frágiles, y que luchan discreta y hasta secretamente por llevar su obra, a la que consagran no menos talento ni trabajo, a un escenario, a un taller, a una galería, a una sala, a una revista, a una editorial, a una disquera, y acaso, con suerte, lograr el mismo reconocimiento que el artista prestigiado.

    Pero entre esos modos posibles está uno muy especial, no menos valioso y sí indispensable. Se trata de personas que no creen ser artistas porque no desarrollan una obra en específico —una novela, un óleo, una película, una composición—, pero lo son por derecho propio, y los necesitamos tanto como a los otros porque hacen el barbecho (ese momento en que la tierra no da resultados espectaculares pero descansa, se rehumedece, se nutre y se fortalece para en su momento dar alimento). Son hombres y mujeres también artistas, sólo que sus obras consisten en preparar a las generaciones por venir, o el porvenir de las siguientes generaciones, como quiera verse. Su creación son sus contemporáneos al abrirles espacios nutricios, tierras donde cultivar y hacer florecer y fructificar sus obras. Éste es el caso de Antonieta Rivas Mercado, la mujer que supo ver y reconocer el talento de un Salvador Novo, de un Xavier Villaurrutia; que supo abrir foros para el teatro moderno mexicano y acompañó en su ruta a pintores, a músicos, a dramaturgos, a poetas y ensayistas, a traductores. Y a caudillos culturales: José Vasconcelos. Una mujer que a la vez supo construirse una libertad y una identidad que estaban lejos de ser usuales, mucho menos aceptadas, en aquella época. Y en ese sentido podríamos considerarla una de nuestras primeras feministas.

  • india
    Vol. 4 Núm. 12a (2019)

    Como siempre en esta época, hacemos eco de la Feria Internacional del libro de Guadalajara que este año se engalana con India como país invitado. La tradición dice que en el Mahabharata se encuentra todo el conocimiento del mundo, nosotros nos plegamos a esa hermosa convicción y ofrecemos una muestra de su gran literatura con textos que nos invitan a reencontrarnos con el Rg Veda, la Bhagavad Gita, y las Upanisads, de los que tenemos un adelanto de la más reciente traducción al español de Juan Arnau. Y recordamos la devoción que la India ha despertado entre nuestros poetas, recogiendo un fragmento de El Dhammapada, en una hermosa versión de Alberto Blanco; un poema de Octavio Paz, que del mismo modo que Juan José Tablada nos puso al tanto del Japón en años veinte del siglo pasado, él nos trajo el perfume de la India en los años sesenta; y finalmente un hermoso texto de nuestra querida Elsa Cross quien, se diría, es nuestro más reciente avatar del poeta enamorado de oriente. En el fondo todos aspiramos a hacer de nuestro espíritu, una India interior, acaso, para nuestros jóvenes lectores de la Universidad del Claustro de Sor Juana, esta sea la oportunidad de comenzar ese camino.
  • Vanidad
    Vol. 4 Núm. 10 (2019)

  • Portada del v. 2, n. 4 de Inundación Castálida

    A cien años de la Revolución Rusa
    Vol. 2 Núm. 4 (2017)

    Paul Valéry pensaba que ´la historia de la literatura no debería ser la historia de los autores y de los accidentes de su carrera o de la carrera de sus obras sino la Historia del Espíritu como productor y consumidor de literatura´. Esta observación podría trasladarse sin demérito de la historia de la literatura a la historia general. Es decir, la historia no debería ser sólo el recuento de acontecimientos históricos ´batallas, firmas de tratados´ sino la Historia del Espíritu como productor y consumidor de ideas.

    Este es el sentido que queremos darle, en este cuarto número de Inundación Castálida, a la celebración de los 100 años de la Revolución Rusa. Este acontecimiento no hubiera sido posible sin la idea moderna de que los hombres pueden cambiar sus circunstancias. Hasta la aparición del filósofo de la historia Giambattista Vico (1668-1744) la historia era una serie de acontecimientos predeterminados por Dios, pero Vico comprendió que el mundo social era obra de los hombres y las mujeres.

    Esta idea, que nos parece tan evidente hoy en día, tuvo que desarrollarse a lo largo de varios siglos y arraigarse en la mente de muchos intelectuales de Jules Michelet a Anatole France, de Saint-Simon a Charles Fourier, de Robert Owen a Karl Marx, y después bajar lentamente a las conciencias de los hombres y mujeres de a pie para llevar a cabo un cambio que hoy celebramos, un acontecimiento histórico, sí, pero sobre todo un acontecimiento de la imaginación encarnando en la realidad.

  • Viaje a la literatura italiana: homenaje a Filippo La Porta
    Núm. 22 (2023)

    Borges sabía que existe “la página de la que ninguna palabra puede ser alterada sin daño”, y, sin duda, el lector que se adentre en el presente número de Inundación Castálida encontrará ejemplos de esas páginas entre los escritores italianos y mexicanos que hemos reunido para celebrar a Filippo La Porta en ocasión de haber cumplido sus setenta años de vida, lo cual nos da pabilo para celebrar su trayectoria como intelectual, como singular crítico militante.

    No sin daño, decimos, porque en las tres secciones principales ofrecemos traducciones: aproximaciones, interpretaciones a partir de un pensamiento –que es palabra– del autor. No un daño en su acepción de perjuicio propiamente dicho, dado que para esta ocasión contamos con traductores de probada confiabilidad, sino por esos insalvables resquicios que quedan al llevar la palabra de una lengua a otra aun cuando sean lenguas hermanas, como es el caso del italiano y del español: romances, hijas del latín. La página traducida –por continuar con Borges tomando como referencia de interpolación su noción de página perfecta– “es la más precaria de todas” no tanto por una posible “incapacidad de atraer [y de producir] una superstición del estilo” en su escritura original, sino porque en esos resquicios idiomáticos es donde tenemos oportunidad de dejar alojarse una forma del misterio que nos enlace en las ideas y en los sentires.

    Todavía poco conocida en nuestro país, y para ello Inundación Castálida aporta su granito de arena, la obra de Filippo La Porta y la de la veintena de escritores italianos que lo acompañan, en cuanto contemporáneos en estos hic et nunc que compartimos, resultan no sólo entrañables por la calidez y la belleza de su escritura sino a la vez por considerarla necesaria para los lectores de nuestra revista, incluso para todo lector, cualquiera que sea su lengua, dispuestos a que no les sean otorgadas ciertas concesiones facilonas y puedan ir formándose en sí mismos un verdadero sentido crítico y ponerlo en práctica –o ejercerlo, según se vea– en cada aspecto de la vida cotidiana, que nos atañe a todos, como diría La Porta. Y para aquel lector que ya tenga formado su sentido crítico, leerlos será una confirmación pero también una confrontación, tan sana para ejercitarse y mantenerse en forma.

  • Desde el encierro

    Desde el encierro
    Vol. 6 Núm. 17 (2021)

    Quienes tenemos el lujo de participar en la edición y en la elección de temas para Inundación Castálida siempre nos preguntamos si el número en curso le habría gustado a Sor Juana. A pesar de lo retórica que es nuestra pregunta, nos ayuda a tener, si no una certeza, sí un horizonte, sin duda inalcanzable pero real; lejos pero ahí, justo ante nosotros. Esta vez estamos convencidos de que el presente número habría sido de su agrado porque lo hemos dedicado al encierro: encierros obligados por pandemias o por sentencias, encierros autoinfligidos, encierros nerviosos o placenteros, y aun encierros odiosos y brutales, pero todos transformadores. Y pocos saben o han sabido de encierros como Sor Juana...

    Así pues, cual ejercicio espiritual, abrimos con el acostumbrado poema sorjuanino. En él, nuestra amada monja nos susurra que “para el alma no hay encierro”, y esa máxima se cumple en cada una de las colaboraciones que nuestros autores nos ofrecen.

  • Enrique Serna
    Vol. 5 Núm. 13 (2020)

  • Abrir los ojos para soñar
    Vol. 3 Núm. 6 (2018)

  • Portada del v. 2, n. 7 de Inundación Castálida

    100 años Juan José Arreola
    Vol. 3 Núm. 7 (2018)

    En este sexto número de Inundación Castálida ofrecemos un homenaje al gran maestro de la palabra y la imaginación, Juan José Arreola a 100 años de su nacimiento.

    Tinta en alas de papel, nuestro dossier central, está dedicado a la vida y obra de Arreola. Vida y obra porque en el caso de Arreola, su vida fue una obra de arte como sus textos, como si se tratara de una gran fábula medieval; el artista que tiene docenas de oficios y que cada uno de ellos es una suerte de ordalía para el caballero que se convertirá en hombre de letras exquisitas. Y si les parece exageración, pasen y vean.

    En el primer texto, Orso Arreola, hijo del maestro, nos cuenta los detalles de la vida de un hombre que nació para las letras, y que va haciendo de cada uno de los pasajes una fuente de sabiduría.

    La doctora Sara Poot Herrera, por su parte, narra desde el conocimiento de quien fue cercano y tuvo una inmensa admiración y afecto por Arreola, esa existencia digna de la Leyenda áurea.

    Margo Glantz, a la manera de las memorias de Elias Canetti durante los bombardeos de la Segunda Guerra en Londres, nos cuenta cómo Arreola y ella se ven atrapados en la invasión a Bahía de Cochinos en la Cuba revolucionaria, y ante cada bomba que hace retumbar la Casa de las Américas, Arreola y Glantz tienen que ocultarse. Un texto que se complementa con los paseos de Arreola por la Zona Rosa y los retazos de conversaciones que compartieron.

    Por su parte, Felipe Vázquez, nos habla de ese gran reto de todo escritor: el silencio. -¿Por qué escritores como Rulfo, Gorostiza y Arreola optaron por el silencio al final de sus carreras? Vázquez nos recuerda otra partida de dados con el silencio: el de Mallarmé. Tal vez, como escribió Paul Valéry, detrás del silencio deliberado hay una meta suprema, la justificación de toda la existencia.

    Beatriz Espejo nos recuerda prácticamente cada uno de los textos de Arreola, y con ellos volvemos a maravillarnos de una obra que de lejos puede parecer breve, pero cuyas repercusiones son infinitas. Ahora que recientemente se conmemoraron los 50 años de octubre del 68, Álvaro Ruiz Abreu, nos recuerda dónde y cómo vivió ese año axial el maestro Arreola.

    Los toros y el ajedrez, el fútbol y el amor por los zapatos, el actor y el comentarista de televisión, de esto y mucho más nos habla Carlos Martín Briceño, recordándonos que la obra de un artista va más allá de sus letras.

    Rosa Maria Severino traza una carta de navegación por la literatura universal a través de Arreola, y nos recuerda que era ante todo un gran lector. Esa misma comprobación hace Nelly Palafox, quien traza las relaciones entre Marcel Schwob y Juan José Arreola. Pedro Paunero hace una incursión por el cine visto por Arreola. Si el mismísimo Juan Rulfo fue traductor de Rilke, -¿qué pensaba de este poeta, nuestro Arreola?, -¿y de Kafka?, -¿qué era Kafka para Arreola?, esto lo desciframos en el texto "Geometrías del ser". Y Alonso Arreola, nieto del autor, rememora las aficiones del abuelo.

    A estas evocaciones, se suman una maravillosa carta de Cortázar dirigida a Arreola. Un texto de José Emilio Pacheco donde recuerda cómo, cuándo y dónde, Arreola le dictó línea a línea el célebre Bestiario. Y a propósito de este texto, publicamos una semblanza del maestro del dibujo, Héctor Xavier quien ilustró el Bestiario de Arreola. Y desde luego, reproducimos algunos de los más enigmáticos elogios al animal que se hayan escrito nunca.

    En Neptuno alegórico, seguimos haciendo memoria y recordamos también a 100 años de su nacimiento al poeta Alí Chumacero a través de un texto de Juan José Reyes y una entrevista de Moramay Herrera Kuri. Y por último, Leopoldo Lezama hace el elogio de Huberto Batis, el maestro de la edición, recientemente fallecido.

    Y al final, pero no de modo menos importante, en Diversa de mí misma nos acercamos a las novedades literarias.

  • Portada del v. 2, no.1 de febrero de 2017 de la Revista Inundación Castálida

    España-México
    Vol. 2 Núm. 1 (2017)

    En este segundo número de Inundación Castálida ofrecemos un arco muy variado de ideas e historias. Del exilio político al amor, del justo homenaje a intelectuales recientemente fallecidos a textos de creación poética y narrativa.

    Tinta en alas de papel, nuestro dossier central, gira alrededor del aniversario número 40 del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre México y España. Sin embargo, no es posible entender la importancia histórica de este hecho sin conocer sus motivos y antecedentes. Por ello, señalamos dos momentos separados en la historia pero en el fondo incomprensibles el uno sin el otro: primero el Exilio Español en México y después el restablecimiento de las relaciones diplomáticas. Durante la Guerra Civil Española, México envió armas y voluntarios a luchar con el bando de la República Española contra el general Francisco Franco. Al término de la guerra y con el triunfo de Franco, México rompió relaciones diplomáticas con España.

    Ahora que las políticas de Estados Unidos hacen ostentación de su ignorancia al rechazar a los refugiados políticos, a los migrantes en busca de mejores o sencillamente nuevas oportunidades de trabajo y estudio, ahora que ser migrante es un delito, Inundación Castálida quiere recordarnos que, con mucha frecuencia, los refugiados llevan gratitud y conocimiento a los lugares que los acogen. Los exiliados españoles crearon lugares de estudio, como El Colegio de México, e hicieron de las facultades en la Universidad Autónoma Nacional de México centros de la enseñanza más moderna de su época.

    México no sólo ha enviado migrantes al extranjero, ha abierto con gran generosidad las puertas a oleadas de migraciones tanto de España como de Latinoamérica. Nuestro país no sería el mismo sin los conocimientos que han aportado los recién llegados, pero también es justo que se le reconozca, de cara al mundo, la solidaridad que muchos otros países negaron, así como su compromiso histórico y público con los necesitados.

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