Vol. 4 Núm. 12b (2019): Rafael Tovar y de Teresa

Bernardo de Chartres decía que nosotros somos como enanos que están a hombros de gigantes “de modo que podemos ver más lejos que ellos no tanto por nuestra estatura o agudeza visual, sino porque, al estar sobre sus hombros, estamos más altos que ellos”. Esta ayu-da, la de un hombre que se presta a poner su empeño en que otros suban y alcancen a ver “más lejos” es precisamente el esfuerzo que prestó a varias gene-raciones Rafael Tovar y de Teresa. Nuestro número doce de Inundación Castálida está dedicado a honrar su memoria, pues este año celebraría 65 de ofrecer su arte al mundo cultural.Pero ¿cuál podría ser ese arte? Tovar y de Tere-sa, fue novelista y ensayista, también diplomático solistas o prima donnas; en cambio, Tovar y de Teresa pospuso sus habilidades como escritor, para apostar por la trascendencia civil, es decir, que no estando motivado por el éxito o el provecho perso- nal, y por puro respeto a las artes, se ofreció a abrir espacios, caminos, para que otros lucieran sus com-posiciones, sus novelas, su pintura. Estar atento a los acontecimientos y saber crear las circunstancias necesarias para guiar a los demás hacia un puerto fértil para todos, sólo lo pueden hacer los verdaderos grandes. En este momento, en el que el desdén es la norma, única meta, extrañamos más que nunca a Rafael Tovar y de Teresa, su don de gentes, su diplomacia, en el más alto sentido del ejercicio del término, habría podido conciliar y respetar tanto la necesidad política como la voluntad del artista. Su verdadera obra, mucho más difícil que ser un buen escritor o un connoisseur, fue ser un buen hombre. Y de ello dan prueba los textos reunidos aquí.